Buscamos reconectar a las personas con la sabiduría de la tierra mexicana, promoviendo hábitos alimenticios que protejan su sistema circulatorio a través de la educación y el respeto a la biodiversidad.
Nuestra iniciativa nació en 2020 con la idea de que la salud cardiovascular no requiere de soluciones complejas y ajenas a nuestra cultura. Observamos cómo la pérdida de la dieta tradicional en México coincidía con un incremento en los problemas de rigidez arterial y baja calidad de vida en nuestra comunidad.
Decidimos investigar y estructurar la información científica existente sobre los componentes químicos y nutricionales de la Milpa. Al hacerlo, descubrimos un tesoro de antioxidantes, fibra y minerales esenciales que trabajan en perfecta sincronía para mantener los vasos sanguíneos limpios y elásticos.
Hoy, nuestro propósito es difundir este conocimiento de forma accesible, empoderando a cada familia para que tome el control de su bienestar desde el mercado local.
Los pilares éticos que guían cada uno de nuestros contenidos, programas y talleres educativos.
Honramos las prácticas agrícolas tradicionales que han sostenido a las comunidades mexicanas durante milenios, reconociendo su valor biológico y social.
Creemos en el libre acceso a la información basada en evidencia. Traducimos conceptos complejos de nutrición a un lenguaje claro y práctico para todos.
Fomentamos el consumo en mercados locales y el intercambio de saberes culinarios como una forma de fortalecer el tejido social y la economía familiar.
"Declaramos que la alimentación es nuestro vínculo más fuerte con la tierra y con nuestra propia historia. Elegimos el maíz nixtamalizado sobre la harina ultraprocesada; elegimos el frijol de olla sobre la comida rápida; elegimos la calabaza y sus semillas sobre los suplementos artificiales. Creemos firmemente que en la sencillez de la milpa reside la mayor fuerza para cuidar de nuestro corazón y asegurar un futuro saludable para las próximas generaciones."